Durante los días de verano, playa y piscina nos exponemos al sol por períodos prolongados. Aunque tomemos todas las precauciones del caso como bloqueadores, cremas hidratantes y refrescantes, la piel se broncea, sufre y envejece. Por lo tanto, es importante poner en práctica un tratamiento intensivo de recuperación que ayude a hidratar y nutrir la piel. La Dra. Irene Bermejo nos cuenta los pasos a seguir para volver a tener la piel radiante.

"Después de las vacaciones pueden aparecer manchas o eritemas por exceso de exposición sin protector. También, patologías como erupciones, el desecamiento de la piel y la decoloración del cabello, teñido o no. A la vuelta, hay que ponerse en campaña para la reparación del daño", comentó la Dra. Bermejo quien está trabajando en el lanzamiento de su línea de cremas para el cuidado de la piel.

Es importante hacer un control de manchas y lunares post vacaciones y previamente al verano.

"En las pieles jóvenes suelen observarse rebrotes de acné porque el sol mejora las lesiones con pus, pero éstas luego vuelven a aparecer. Además, favorece la aparición de comedones. En marzo es común que los pacientes vuelvan con rebrotes en la frente, aunque hay que tener en cuenta que son transitorios. Existen tratamientos que pueden actuar de forma local, vía oral, con ingesta de antibióticos."

"Para la hidratación facial se recomienda nutrir de forma seriada. Es decir, se limpia, se exfolia la piel, se nutre e hidrata a partir de una sesión de electroporación, que es el pasaje de sustancias hidratantes y nutritivas a través de la electricidad. Luego se aplica una máscara nutritiva y se humecta", aseguró Bermejo.

Los exfoliantes son eficaces porque ayudan a retirar células muertas, propias del proceso de bronceado, y otros agentes dañinos. Este procedimiento puede realizarse varias veces a la semana antes de hidratar la piel para permitir que los nutrientes se absorban de manera más rápida y efectiva. Los productos con aloe vera ayudan a refrescar cuando hay un bronceado pronunciado y a calmar molestias causadas por la sobreexposición solar. Hidratarse continuamente a través de líquidos y cremas. Es importante para devolver elasticidad y frescura a la piel. Para humectar la piel bronceada, tomar duchas con agua tibia y luego la aplicación de aceites corporales sobre la piel húmeda. Para mantener el tono dorado y bronceado durante más tiempo, consuma zumos naturales de frutas: contienen vitaminas y otros nutrientes que le permiten recuperar el brillo y la lozanía a la piel.

Los tratamientos que se realicen post vacaciones deberán apuntar a:

-Regenerar, tensando la piel

-Renovar, eliminando células muertas

-Rellenar las arrugas estáticas de surcos y labios

-Relajar los gestos, patas de gallo, entrecejo, cuello y arrugas dinámicas

Si la piel se reseca, conviene usar hidratantes y renovadores en crema. Para las manchas hay peelings aclarantes y la luz pulsada y/o el láser fraccionado son la mejor indicación para lidiar con ellas.

La clave es combinar distintas técnicas, desde las más sencillas que tenemos en casa (cremas hidratantes, exfoliantes, tónicos) hasta los láseres más sofisticados con los que se obtienen excelentes resultados.

Bermejo recomienda incorporar hábitos saludables siempre es de gran ayuda si de delinear estrategias preventivas se trata:

-La dieta balanceada y el ejercicio diario permiten el control de otros sistemas que terminarán repercutiendo en la piel.

-El consumo de cigarrillo y alcohol por sí mismos deterioran no sólo a la piel, sino otros órganos, lo que afecta directa e indirectamente los procesos de envejecimiento.

-El uso de protector solar logra combatir gran parte del envejecimiento por sí misma.

-Los antioxidantes pueden modificar los excesos de especies reactivas de oxígeno, protegiendo al sistema de su toxicidad.